Reparación y mantenimiento

La Tarima Flotante se Hunde al Pisar o Cruje: Causas y Soluciones

Tarimas y Parquets Angulo8 min de lectura
Detalle de un tablón de tarima flotante hundido y separado del resto del suelo

Recibimos con bastante frecuencia consultas de propietarios preocupados porque su tarima flotante se hunde al pisar, cruje al andar por una zona concreta o suena hueca en algún punto del pasillo. Es una de las averías más habituales en suelos flotantes y, en la mayoría de los casos, tiene una causa identificable que se puede solucionar sin necesidad de levantar toda la vivienda. Te explicamos las causas más frecuentes y qué solución corresponde a cada una.

Por qué la tarima flotante cruje al pisar

El crujido en la tarima flotante suele deberse a que los tablones rozan entre sí o contra la base al flexionarse ligeramente bajo el peso. Las causas más habituales son:

1. Base no perfectamente nivelada

Si el suelo original tiene pequeños desniveles que no se corrigieron antes de instalar (con autonivelante, por ejemplo), la tarima queda "apoyada en el aire" en algunos puntos. Al pisar, el tablón flexiona ligeramente sobre el hueco y produce el crujido característico.

Solución: en casos puntuales se puede inyectar resina expansiva bajo el tablón afectado a través de una pequeña perforación disimulada en la junta, sin necesidad de levantar el suelo. En casos más extendidos, hay que levantar la zona, corregir la planimetría de la base y volver a instalar.

2. Lámina de espuma insuficiente o mal colocada

Una lámina aislante demasiado fina, de mala calidad o con solapes mal hechos entre rollos puede generar puntos de apoyo irregulares que producen crujidos con el tiempo.

Solución: requiere levantar la zona afectada, sustituir la lámina y reinstalar los tablones, aprovechando para revisar también el estado de la base.

3. Sistema de click desgastado o mal encajado

Con el paso de los años, o si la instalación no se hizo con el encaje perfectamente ajustado desde el principio, las lengüetas del sistema de click pueden desgastarse y generar un pequeño juego entre tablones que se traduce en crujido.

Solución: en zonas puntuales se pueden sustituir los tablones afectados. Si el problema es generalizado en toda la superficie, suele indicar un producto de gama baja o una instalación defectuosa desde el origen.

4. Junta de dilatación insuficiente

Si no se dejó suficiente espacio perimetral (o en las juntas intermedias en superficies grandes) para que la tarima se mueva con los cambios de humedad y temperatura, el suelo puede llegar a "empujar" contra paredes o elementos fijos, generando tensión que se traduce en crujidos y, en casos extremos, en abombamiento.

Solución: ampliar la junta de dilatación perimetral retirando el rodapié y recortando el margen necesario, o abrir una junta de dilatación intermedia si la superficie es muy grande y no la tenía.

Por qué la tarima flotante se hunde en una zona concreta

Cuando el problema no es solo un crujido sino que el suelo cede visiblemente al pisar, casi siempre hay uno de estos motivos:

Humedad bajo la tarima

Una fuga de agua (de un electrodoméstico, una tubería o una filtración) que ha llegado bajo los tablones puede ablandar el núcleo de HDF de la tarima laminada o hinchar la madera, perdiendo consistencia estructural. Es la causa más frecuente cuando el hundimiento aparece cerca de cocinas, baños o electrodomésticos que usan agua.

Solución: localizar y reparar primero el origen de la humedad, levantar los tablones afectados y una franja de seguridad alrededor, comprobar la humedad de la solera y sustituir tanto la lámina aislante como los tablones dañados antes de volver a cerrar la zona.

Desperfecto en la base bajo la tarima

Si bajo la tarima hay un hueco, una zona de solera deteriorada o un desnivel que se agravó con el tiempo, el tablón puede llegar a ceder al pisar en ese punto concreto.

Solución: levantar la zona, reparar o nivelar la base y reinstalar.

Por qué la tarima flotante se nota abombada

El abombamiento (una zona que se eleva ligeramente respecto al resto) suele ser el resultado de una dilatación excesiva sin espacio suficiente para expandirse, casi siempre relacionado con humedad (agua directa o humedad ambiental muy alta durante un periodo prolongado) combinada con una junta de dilatación insuficiente.

Qué hacer si detectas alguno de estos problemas

  1. No ignores un crujido puntual: aunque no sea urgente, suele ir a más con el tiempo y es más barato de corregir cuanto antes se detecta.
  2. Si hay hundimiento o abombamiento, busca primero el origen del agua antes de pensar en reparar el suelo. Reparar sin resolver la causa es un arreglo temporal.
  3. No intentes secar tú mismo una zona hinchada con calor directo (secador, estufa): puede agravar la deformación de la madera o del HDF.
  4. Pide una revisión antes de que el problema se extienda a tablones colindantes.

Conclusión

La gran mayoría de los casos de tarima flotante que cruje, se hunde o se abomba tienen una causa concreta y localizable: falta de nivelación de la base, humedad, junta de dilatación insuficiente o desgaste del sistema de click. Identificar la causa correcta es el paso imprescindible antes de reparar, porque una reparación mal enfocada (por ejemplo, sustituir tablones sin resolver la fuga de agua que los dañó) vuelve a fallar en poco tiempo.

Páginas que te pueden ayudar a dar el siguiente paso

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